Las Casas del Valle

Ribadesella es un pequeño pueblo costero del oriente asturiano que sorprende al visitante por su encanto. Su entorno natural con río, mar y montaña la convierten en una de las villas marineras más bonitas de todo el Principado. Si tienes la oportunidad de dejarte caer por estas tierras aún con tiempo limitado, he aquí qué puedes hacer en Ribadesella en un día. 

Primera opción: Día de Cuevas

Hemos bautizado a este día como el día de las cuevas, porque precisamente nuestra recomendación gira en torno a ellas. Te proponemos una jornada en la que empieces por visitar el Centro de Arte Rupestre de Tito Bustillo. Un lugar de gran importancia internacional en el que se encuentra uno de los conjuntos rupestres mundiales protegidos por la UNESCO. En julio de 2008, la Cueva de Altamira y el Arte Rupestre Paleolítico del Norte de España, fueron declarados Patrimonio de la Humanidad. 

 

La visita guiada a la cueva dura una hora aproximadamente. Para que puedas empaparte bien de las imágenes que vas a presenciar, te aconsejamos que antes visites el Centro de Arte Rupestre. Allí te explicarán todo lo que necesitas saber para visitar después la cueva de Altamira. Los miércoles son los días de acceso gratuito. Puedes encontrar la información necesaria en www.centrotitobustillo.com 

 

Continuamos nuestro día dirigiéndonos hacia el pueblo de Cuevas del Agua a unos 7 km de Ribadesella. Para llegar hasta allí desde la Cueva de Tito Bustillo solo tenemos que seguir hacia los pueblos de la Huertona y Sardalla. A unos 700 metros empezaremos a ver la señalización que nos indica la dirección a seguir para llegar a La Cuevona de Cuevas del Agua. Desde esta bifurcación, solo tendremos que continuar por esta carretera hasta el final. Precisamente, La Cuevona, es la cavidad natural que da entrada y salida al pueblo. Una impresionante formación rocosa de unos 300 metros que conserva excelentes formaciones calcáreas. El pueblo de Cuevas del Agua goza de una ubicación privilegiada a orillas del río Sella y rodeado de montañas. Toda una auténtica aldea perdida que merece la pena conocer. Aquí se encuentra la mayor cantidad de hórreos de todo el municipio. Una ruta que no os podéis perder y que podréis realizar tranquilamente después de comer. 

Segunda Opción: Descubriendo Ribadesella

Un día en Ribadesella da para mucho. En esta opción te proponemos que descubras la multitud de preciosos rincones que esconde esta maravillosa villa. Si te gusta caminar, puedes empezar tu recorrido atravesando el Puente del Pilar. Forma parte del Camino de Santiago y sus orígenes se remontan hasta la época medieval. Este camino además, te conducirá hasta el Parque Natural del Malecón. Una pequeña marisma declarada Monumento Natural de Asturias por su gran interés ecológico. Este es el lugar de parada de muchas aves migratorias que, con suerte, podrás contemplar. 

 

Nuestra segunda parada sería el Paseo Marítimo de la Playa de Santa María. Desde aquí podrás observar la desembocadura del Sella en el mar, así como la Ermita de la Virgen de Guía coronando en lo más alto. Disfruta de esta bella imagen adornada con la presencia de diferentes palacetes indianos herencia de los emigrantes asturianos que lograron hacer fortuna en las Américas. Hoy día, gran parte de estas casonas han sido convertidas en hoteles con impresionantes vistas al mar. 

 

Desde aquí puedes continuar tu día cruzando el Puente del Sella. Este es el lugar de meta del popular Descenso Internacional del río Sella. Miles de deportistas sueñan con atravesarlo cada año. ¿Por qué no lo ibas a hacer tú aunque sea andando? Además, al lado de este puente se encuentra una bonita escultura en homenaje y reconocimiento a todos los palistas que han participado en descenso desde sus inicios. De hecho, en el suelo hay una placa que recoge los nombres de los ganadores de cada edición. 

 

Para finalizar esta jornada, sigue por el puerto pesquero de Ribadesella y la rula, hasta llegar al casco histórico. El casco antiguo de Ribadesella fue declarado Conjunto Histórico Artístico en el año 1973. Frente al antiguo Mercado de Abastos se abre una zona peatonal de calles estrechas, pero con preciosas paredes coloridas en tonos pastel. Una de estas calles estrechas nos conducirá hasta el Ayuntamiento. Instalado en el edificio más antiguo de la villa, el Palacio de Prieto Cutre (siglo XVI). 

 

En tu ruta por el casco histórico de Ribadesella puedes parar a tomar unos culines de sidra o directamente a disfrutar de los manjares de la gastronomía asturiana. Después de esta pausa, no te puedes perder las escaleras de colores del barrio El Portiello. Uno de los barrios más antiguos de la villa. Baja por las escaleras y una vez abajo contempla la sorpresa que tienen para ti al levantar la vista hacia arriba. Las escaleras están pintadas de colores y contienen diversas frases en ellas. Este fue un proyecto de Jonathan Hevia. 

 

Y para finalizar la jornada, lo mejor es contemplar la puesta de sol desde la Playa de Vega. Este amplio arenal es uno de los más grandes del oriente asturiano, por lo que su puesta de sol refleja a la perfección la inmensidad del horizonte.

Saludos de las Casas Del Valle 

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